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Skyline Évora

Skyline Évora

Skyline de Évora, contemplado desde el mirador del Alto de São Bento. A la izquierda, la cadencia de arcos del Aqueduto da Água de Prata desciende suavemente hasta abrazar las murallas seiscentistas. En el corazón del caserío surge el barroco Palacio de los Duques de Cadaval, flanqueado por la Iglesia de San Juan Evangelista.

Algo más arriba asoman las almenas del Castelo y la Torre del Agua. Dominando el perfil sobresale la Catedral de Évora, imponente mestizaje de románico y gótico que corona la silueta urbana. Entre callejones encalados despunta la sencilla torre de la Iglesia de São Tiago, seguidamente la Igreja da Graça e Antigo Convento dos Agostinhos mientras, ya en la falda del cerro, la elegante Iglesia de San Francisco —célebre por su Capilla de los Huesos— cierra la panorámica.

De aqueducto a catedral y de palacio a muralla, Évora dibuja un horizonte donde la herencia romana, la fe manuelina y la luz dorada del Alentejo se entrelazan en un solo trazo eterno.

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Description

Skyline de Évora, contemplado desde el mirador del Alto de São Bento. A la izquierda, la cadencia de arcos del Aqueduto da Água de Prata desciende suavemente hasta abrazar las murallas seiscentistas. En el corazón del caserío surge el barroco Palacio de los Duques de Cadaval, flanqueado por la Iglesia de San Juan Evangelista.

Algo más arriba asoman las almenas del Castelo y la Torre del Agua. Dominando el perfil sobresale la Catedral de Évora, imponente mestizaje de románico y gótico que corona la silueta urbana. Entre callejones encalados despunta la sencilla torre de la Iglesia de São Tiago, seguidamente la Igreja da Graça e Antigo Convento dos Agostinhos mientras, ya en la falda del cerro, la elegante Iglesia de San Francisco —célebre por su Capilla de los Huesos— cierra la panorámica.

De aqueducto a catedral y de palacio a muralla, Évora dibuja un horizonte donde la herencia romana, la fe manuelina y la luz dorada del Alentejo se entrelazan en un solo trazo eterno.